CONFIESO HABER NACIDO EN ESTA TIERRA
 

MI INFANCIA. Dios ha querido que yo nazca en esta tierra el 30 de noviembre de 1944, en una casita ubicada en una esquina de la Plaza de Ocobamba, muy cerca de Hornopata. Mi madre fue María Antonia Gutiérrez Soto, natural de este pueblo, hija de Cristóbal Gutiérrez y Julia Soto. Mi padre fue Artemio Calderón Oré, natural del distrito de Caja Espíritu en la Prov. de Acobamba (Huancavelica), hijo de Ricardo Calderón Bravo y Octavia Oré. Fui el tercer hijo de los cinco que tuvieron mis padres: Pompeyo, Vidal, yo, Eva y Guillermo. Mi padre tuvo otros 4 hijos: Olga, Porfirio, Teófila y Alejandra. Antes de que yo cumpliera dos años nos trasladamos a la casa nueva de dos pisos con patio y corrales que mis padres construyeron en la calle Prolongación Andahuaylas 172, a una cuadra de la actual comisaría. Allí vivimos hasta que cumplí siete años, y de nuevo nos trasladamos a otra casa mucho más grande de quince habitaciones, con patio y corrales enormes llenos de ganado, que mis padres construyeron en la esquina norte de la plaza, actual dirección de este Museo (esquina del Jirón Amauta y Martinelly). Aquí mis padres continuaron con sus actividades entre el comercio de abarrotes, telares y ropa hecha, además de la agricultura y la ganadería, por lo que mi infancia transcurrió entre tiendas, chacras de cultivo y ganado de toda especie, actividades que convirtieron a mis padres en la familia más próspera de Ocobamba. Al cumplir los siete años comencé mi educación formal, matriculándome en el grado llamado Transición de la Escuela 659 de Tarapata, allí aprendí a leer, escribir y contar, gracias a mis maestros don Emiberto Chávez, Alfredo Soto, Manuel Alarcón y otros de esa época. Allí estudié hasta el tercer grado; y, en vista de que mis hermanos mayores habían concluido la primaria y no habiendo un colegio de secundaria en el pueblo, mis padres decidieron llevarnos a la ciudad de Huancayo (Junín), uno tras otro. De esta manera me alejé de Ocobamba, el lugar de mi dulce infancia, en busca de nuevos horizontes.


MI ADOLESCENCIA. Un día del mes de enero de 1957 mi hermano Vidal y yo abordamos en Talavera el ómnibus de la Empresa Hidalgo. Al cabo de quince horas de viaje llegamos a Huancayo a las seis de la mañana. Allí conocí a mis primos Garma y Pérez, sobrinos de mi papá. Allí me matriculé en la escuela 518 donde cursé el cuarto y quinto grado de primaria. En esos años conocí el cine y la lectura de revistas gráficas. Mi maestro Román solía dejarnos de tarea todos los viernes la narración de lo que hacíamos el sábado y domingo, lo que teníamos que leer en la clase del día lunes, y para ello teníamos un cuaderno especial de composición. En 1959 cursé el primer año de secundaria en el colegio particular M. A. Gamarra, y al siguiente año me trasladé al colegio G.U.E. Santa Isabel, donde ya estudiaban mis hermanos mayores. Ese año, 1960, tuvimos la desgracia de perder a mi hermano Pompeyo, quien murió en la tragedia de Ocros (Ayacucho) el 28 de julio cuando viajaba con su promoción hacia el Cusco. En 1962 volví a Ocobamba a hacerme cargo de las tiendas de mis padres en vista de la enfermedad de mi madre que se encontraba en Huancayo, y mi padre necesitaba ayuda en Ocobamba. En 1963 regresé a Huancayo a continuar mis estudios, año en que, lamentablemente, falleció mi madre el 21 de abril. Ese año conocí al escritor andahuaylino J.M. Arguedas, quien también había estudiado en ese colegio y fue a darnos una conferencia acerca de su vida; desde entonces leí todas sus obras. En las vacaciones escolares de cada año solíamos volver a Ocobamba, y ese año con un grupo de mis amigos organizamos el Club Los Ideales de Ocobamba, y organizamos actividades culturales pro construcción de una piscina. En 1964 cursé el quinto grado en la especialidad de letras y fui elegido presidente de la promoción y jefe de la Policía Escolar; fui a Chanchamayo en viaje de promoción, y al final del año durante la clausura escolar, tuve el honor de entregar la bandera del colegio a la siguiente promoción ante tres mil estudiantes.


MI JUVENTUD. En enero de 1965 me matriculé en una academia preuniversitaria a fin de postular a la Universidad del Centro (Huancayo); fracasando en ese intento por razones políticas, por lo que volví a Ocobamba a atender las tiendas de mis padres, mientras que mis hermanos continuaban sus estudios en Huancayo, y mi padre seguía trabajando en sus haciendas de Mozobamba, Ingenio y Chacabamba. Ese año trabajé también en el colegio José Benigno Samanez Ocampo enseñando Historia Universal, Religión y Música. Al final de ese año viajé a Lima para postular a la Universidad Federico Villa- real, ingresando a la Facultad de Educación, especialidad de Lengua y Literatura. Del mismo modo ingresé al Centro Social Ocobamba con el deseo de ayudar a mis paisanos residentes en esa ciudad en la organización de actividades pro desarrollo de Ocobamba. En 1968 fundé en Lima la Editorial Ocobambina para publicar la Revista Llacctanchic, cuyo primer número se imprimió a fines de ese año. Paralelamente a mis estudios universitarios continué con mi actividad periodística colaborando en el periódico El comercio, Radio Nacional del Perú y la publicación del segundo número de Llacctánchic. También me desempeñé como vendedor temporal de seguros de vida y de enciclopedias. Ese año tuve la ilusión de postular a la Academia Diplomática del Perú para lo que pedí asesoramiento a un embajador y tomé clases intensivas de inglés, pero el costo estaba fuera de mi alcance. En 1969 investigué en bibliotecas y archivos de Lima sobre la fecha de creación política de Ocobamba, y organicé en esa ciudad el primer festejo de su aniversario, de cuyo programa fue parte el primer campeonato de fútbol ocobambino, con cuyos resultados publiqué el tercer número de Llacctánchic, y solicité al Concejo de Ocobamba festejar al año siguiente el aniversario del pueblo. A fines de ese año, 1969, asistí al entierro de J.M. Arguedas, quien se suicidó cuando me encaminaba a su oficina para hacerle una entrevista que sería parte del siguiente número de Llacctánchic. En 1970 fui elegido presidente de la promoción de mi especialidad en la universidad y convencí a mis colegas para que nuestra promoción lleve el nombre de J.M. Arguedas. En abril de ese año organicé la Biblioteca Municipal de Ocobamba después de dos años de campaña para el acopio de libros casa por casa. A fines de ese año, 1970, con la participación de los clubes de Andahuaylas, Apurímac y la U.M. de San Marcos, organicé el primer homenaje a J.M. Arguedas al cumplirse el primer aniversario de su muerte, de cuyo programa fue parte el Primer Concurso de Cuento Apurimeño, con cuyos resultados publiqué el 4to y 5to número de Llacctanchic. En 1971 me gradué de profesor en la universidad con una tesis sobre el itinerario de la producción literaria de J. M. Arguedas, trabajé temporalmente en dos colegios particulares y varias academias de preparación preuniversitaria. Cuando rendía exámenes para una beca de posgrado en los EE.UU., recibí la invitación de un pariente de Miami para visitar esa ciudad.


MIS AÑOS DE ADULTO. En vista de que los exámenes para la beca demorarían varios meses, ya había decidido salir de Lima en busca de un puesto de profesor en algún colegio nacional de provincias, y, por si acaso, fui a la Embajada de los EE.UU. a solicitar una visa de turista que lo logré de inmediato, con lo que viajé el 2 de febrero de 1972, llegando a Miami al anochecer, y al cabo de una semana ya estuve trabajando en una fábrica en horas de la noche, y durante el día tomé un curso de inglés con lo que obtuve la visa de estudiante. Luego pasé a trabajar en otra fábrica, hoteles y restaurantes, hasta que logré la visa de residente permanente, con la que inicié la revalidación de mi título de profesor. Volví a la universidad a tomar cursos requeridos y conseguí trabajo de profesor de español en una academia de idiomas y un colegio privado. Siete años más tarde volví a Ocobamba con mi esposa y dos hijos. Traje un proyector de películas, pinturas de arte y música clásica, con los que visité escuelas y colegios de Ocobamba, Ongoy, Chincheros y Talavera. Al término de mi visita mi hermano Guillermo continuó con esa labor cultural en Ocobamba. En los años ochenta trabajé en Miami en una compañía de seguros de vida, en la administración de hoteles y condominios; estudié y logré el titulo de Corredor de Bienes Raíces. Viajé a Canadá y recorrí los países europeos. Inicié la publicación de una revista para peruanos que no prosperó. En 1989 volví a Ocobamba con un lote de películas, tres proyectores y un generador eléctrico que los entregué en Lima al alcalde del concejo municipal de Ocobamba a fin de darle mayor interés a la biblioteca, lo que increíblemente desapareció y nadie supo dar cuenta de ellos. Ese año inicié la publicación de mis libros con la impresión del poemario ALLPAMAMA (Madre tierra) al que le siguió en 1991 TOMA MI CORAZÓN. En 1993 publiqué mi primer libro en prosa: Genio y figura de don Artemio, que contiene la historia de mi padre que falleció ese año. En el 2001 salió a luz O’bamba, no te olvidé con la historia de la biblioteca que organicé en Ocobamba. En el 2009, publiqué Mamacha Candelaria: Patrona de Ocobamba con la crónica del festejo del día de la Virgen Candelaria que yo y mis hermanos organizamos ese año en Ocobamba (Apurímac); este libro contiene además una reseña de la Virgen María y está ilustrado con más de 50 fotografías a color. Viajé por algunos países de centro y sud América, además de las ciudades más importantes de los EE.UU.

 

En el 2012 publiqué Redoble por Ocobamba, crónica sobre el trágico atentado terrorista a la comisaría de Ocobamba, en noviembre 1 del 2007. En el 2015 publiqué Cartas de amor entre estudiantes. Más adelante saldrán a luz otros libros que se encuentran en revisión o en proyecto; pero, alternando la publicación de mis propios libros, he entregado a mis lectores otros materiales de lectura, siendo el primero la Revista Llacctánchic (Nuestro Pueblo) que ya mencioné, la primera y única revista que tuvo Ocobamba, reimpreso en forma de libro en el 2012. En mi calidad de editor, publiqué antologías de Ricardo Palma, José Santos Chocano, Abraham Valdelomar, José María Eguren, Ciro Alegría, Manuel González Prada, José María Arguedas y Huámbar, Poetastro acacau tinaja de J. J. Flores, la primera novela apurimeña escrita por un ocobambino. Entre 1993 y 1994 publiqué la serie Raíces Ocobambinas en 2 tomos, dedicada a los escritores de mi pueblo. Entre el 2001 y 2004 publiqué la serie Escritores Peruanos en Norteamérica en 4 tomos, y, desde 1994 hasta la fecha, publico una antología de Poetas y Narradores cada año, con los trabajos premiados en los concursos literarios que organizo en Miami anualmente a nivel internacional, que en total son 25 tomos.


En 1991 organicé en Miami El Instituto de Cultura Peruana (ICP) como ente de promoción e identidad peruana en esa ciudad. Desde esa fecha hay un antes y un después en la vida cultural de Miami, porque antes existían en esa ciudad algunas asociaciones regionales peruanas como el Club Ayacucho, el Club Ancash, el Club Peruano y otras que organizaban actividades para sus miembros, pero no se proyectaban más allá, ése fue el vacío que quise llenar al fundar esta institución.


El ICP de Miami es una entidad sin fines de lucro, incorporada en el Estado de la Florida en 1993, y reconocida por el gobierno federal de los EE.UU. como una organización 501 (c) (3) sin fines de lucro. Su objetivo es promover en Miami y otras ciudades la rica cultura peruana, cuyas raíces se remontan a las civilizaciones preincaicas con más de 10,000 años de antigüedad. Con este propósito organiza conferencias, exhibiciones, publicaciones y concursos literarios, en los que participan los interesados de cualquier nacionalidad. Entre estas actividades mencionaré las siguientes:


• Jornadas Culturales: Serie de conferencias con temas diversos de la cultura peruana en auditorios locales, radio y TV.


• Homenaje a 24 escritores de la literatura peruana: Mariano Melgar (2016), Martin Adán (2015), Carlos Augusto Salaverry (2014), Francisco Izquierdo Ríos (2013), Luis Alberto Sánchez (2012), Mario Vargas Llosa (2011), J. M. Arguedas (2010), Federico Barreto (2009), Nicomedes Santa Cruz Gamarra (2008), Julio Ramón Ribeyro (2007), Manuel Scorza (2006), Enrique Solari (2005), José Carlos Mariátegui (2004), Ciro Alegría (2003), Manuel González Prada (2002), Flora Tristán (2001) Abraham Valdelomar (2000), J. M. Arguedas (1999), J.M. Eguren (1998), José Santos Chocano (1997), Ricardo Palma (1996), Inca Garcilaso de la Vega (1995) y César Vallejo (1994), y en honor a ellos convoqué cada año a un concurso de poesía y narración, cuyos premios otorgados hasta la fecha suman más de 25,000 dólares.


En 1993 apadriné la promoción del Colegio José B. Samanez Ocampo. La promoción 2010 del Colegio Manuel González Prada lleva mi nombre. En 2001 organicé el Primer encuentro de ocobambinos ausentes con miras de atraer el turismo al pueblo y estimular la inversión privada en pequeñas industrias.


En el 2004 organicé en Ocobamba la Sala-Museo Artemio Calderón, donde se proyectaron videos para el entretenimiento de la población, y en el mismo año presenté mis libros en Lima en la Biblioteca Municipal de San Isidro, acto que se repitió en Miraflores (2005), Chimbote (2006), Andahuaylas (2008, 2011), Guatemala (2008), Puerto Rico (2010), Los Ángeles (CA, 2010), Casa de la Literatura Peruana de Lima (2011, 2012, 2013), Ayacucho (2011), y en diferentes ocasiones en Miami, especialmente en la Feria Internacional del Libro de esa ciudad. También en el 2004 publiqué la antología Los Triunfadores en Poesía y Narración con las obras premiadas en los primeros diez concursos literarios que organicé en Miami. Ese mismo año fui miembro y presidí el Consejo de Consulta del Consulado General del Perú en Miami.


En el 2006 asistí al Congreso de Poetas y Escritores en Chimbote que se repitió en Lima/Callao (2008), Cusco (2010), Huacho (2013), Trujillo/Santiago de Chuco y Huancayo (2014).


Por éstas y otras actividades, el Consulado General del Perú en Miami me otorgó su Medalla de Honor en 1997 y 2006; en 1999 recibi en Miami el Premio Tumi y el Chasqui de Oro del Ministerio de Educación del Perú (2007). En el 2010 fui declarado Huésped Ilustre y me entregaron la Llave de la ciudad del Cusco, entre otros.


MIS AÑOS DE ADULTO MAYOR. En el 2009 me jubilé en Miami. En el 2012 recibí el homenaje de La Asociación Internacional de Poetas y Escritores Hispanos, Bellas Artes y Cultura Hispana y de Encuentros Literarios Internacionales “Luz del Corazón” de Miami. Entre el 2009 y 2012 organicé el “Festival de la Juventud” para los estudiantes de Ocobamba, en el que entregué diplomas “Excelencia Escolar” a los estudiantes más destacados del año, diplomas y premios a los triunfadores en los concursos de canto, danza, poesía, cuento, dibujo, declamación, pintura, artesanía, teatro, oratoria, escultura, ajedrez, compositores, banda escolar, instrumento musical, diseño, coro, etc.

 

  • Videos de este festival pueden verse en DVD y YOUTUBE:

  • http://www.youtube.com/watch?v=aDyiS5d7_DU , 2009: I, II, III

  • http://www.youtube.com/watch?v=7qrjdJ0U5Wk&feature=channel_video_title , 2010– I, II, III

  • http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=xOa5WBr9JOE , 2011.

    El 31 de octubre del 2014, al reinaugurar la Biblioteca Municipal de Ocobamba, el alcalde Lic. Cesar Ayvar le puso mi nombre a esta biblioteca.

    El 27 de Noviembre del 2016 tuve el placer de inaugurar en Ocobamba la CASA MUSEO que lleva mi nombre, cuya finalidad es colaborar en la educación de mis paisanos niños y adultos.

    Actualmente trabajo en varios proyectos y siempre estoy listo a enfrentar nuevos retos. Nunca descuidé la oportunidad de trabajar en beneficio de mi tierra y el Perú, y lo seguiré haciendo en el resto de mi vida. Mi vocación de servicio no tiene límites.
     

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Informes al Email: ricardo_calderon@juno.com

 


   

 Con mis cordiales saludos,
Ricardo Calderón, Presidente del ICP
Participe en nuestras actividades,
 


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